Breves
No hay una sin dos, ni dos sin tres…
Hace rato que las placas que se descubren en los actos oficiales del Municipio son blanco de no necesariamente agudas pero sí varias miradas que se entretienen detectando los garrafales errores de sus escrituras.
La semana pasada, sin ir más lejos, la inscripción “1810-2010” en referencia al centenario de Maschwitz no pasó inadvertida, como tampoco este martes la expresión “112° años” en la chapa que el Centro de Veteranos de Guerra hizo colocar bajo el busto de Matheu, en la cual también había yerros en algunos nombres de sus integrantes.
Desde los atentados ortográficos del cincuentenario de Escobar, el 8 de octubre del año pasado, donde llegó a leerse ajedrez con ese, al director de Ceremonial, Santo Pissaco, se le va el buen humor cuando ve a un periodista o curioso mirando de cerca alguna de las placas que la Comuna le encarga a la pyme que tiene a nombre de su esposa. Y bueno… errar es umano, valga el sarcasmo.
Fuente: El Día de Escobar



