Entrevistas
CANIO NICOLA IACOUZZI
“Escobar está dormido, este camino no nos lleva a nada”
En la historia de Escobar de las últimas cinco décadas, su nombre aparece a cada página, generalmente ligado a la creación de alguna institución. Sin embargo, el ingeniero Canio Nicola Iacouzzi tenía 33 años y apenas si sabía dónde quedaba Argentina.
Ahuyentado por la miseria de su Italia natal de posguerra, y con una familia que mantener, llegó al país en 1949 y al año siguiente recaló en Escobar. Poco después, sin darse cuenta, empezó a convertirse en uno de los “hombres imprescindibles” de los que habla Bertolt Brecht.
Entre otras participaciones sociales trascendentes, integró la Comisión Pro Creación del partido de Escobar, en la que tuvo a su cargo el trazo de la geografía del distrito. Injustamente, el 8 de octubre pasó sin que su palabra se escuchara en los actos oficiales. Por eso, DIA 32 tocó el timbre de su casa de la calle Colón, donde vive desde 1954, y las puertas se abrieron de par en par.
“No me quiero llevar nada al otro lado, lo quiero dejar todo aquí”, aclaró a sus visitantes apenas se encendió la luz roja del grabador. Con 92 años y una lucidez que impacta, Canio Iacouzzi tiene mucho para contar.
¿Cuál es la fórmula para tener tanta vitalidad a su edad?
No he tenido una vida fácil, solamente pensar en la campaña rusa es algo terrorífico. Quizás sea porque soy creyente, pero siempre sentí que algo alimentaba mi fe de que me iba a salvar. Creo que el sacrificio, si está hecho en condiciones anímicas no completamente negativas, porque si no uno se va al bombo, también ayuda a vivir. Pero lo más importante es tener una vida sana. La gente piensa que por tener un físico a su disposición puede hacer lo que quiere. Y ahí está el error más grande: lo que tenemos es regalo de la divina providencia, es un capital que debemos saber administrar.
¿Pensó hasta qué edad le gustaría seguir viviendo?
No me interesa, estoy bien, siempre ocupado con algo. Eso es muy importante, no hay que oxidarse. Recuerdo que cuando me llegó la jubilación quedé un poco contrariado. Fue tremendo. Pero yo había dicho que jamás iba a ir a sentarme al banco de la plaza. Y lo primero que hice fue dedicarme a la cría de chinchillas, algo realmente maravilloso.
¿Así que es usuario frecuente de Internet y hasta tiene Facebook?
Internet es una maravilla, un pozo sin fin. Cuando descubrí su valor empecé a hacer audiovisuales. En Facebook me pusieron pero no lo uso, me da la sensación de estar desnudo en medio de una muchedumbre. Es lo peor que he visto en la computadora.
EL NUEVO PAGO
¿Qué lo impulsó a involucrarse tanto en el desarrollo de Escobar, fundamentalmente a partir de su participación en las entidades intermedias?
Si bien, ante todo, hay que tener cierta disposición, yo tenía problemas serios. Había llegado aquí con un título universitario cuando todo el mundo era ingeniero, yo era un miserable desconocido. Durante un tiempo me adapté a esa situación. Después, por el doctor Travi entré en el club Independiente, donde encontré a Lambertuchi, que me llevó a hacer la pileta y fue todo así, como un rosario. Vi que eso me permitía salir del anonimato y entonces me dediqué de lleno. Aparte, me encontraba bien.
¿Se considera un poco “padre” de Escobar?
Me parece demasiada responsabilidad, una exageración. Prefiero la palabra benefactor.
¿Hay algo que desmitificar de la creación del partido de Escobar?
La idea nació y se gestó en Belén de Escobar. El partido de Escobar estaba representado únicamente por la junta ejecutiva, los demás integrantes de la comisión eran representantes, pero no cumplían ninguna función. Para nosotros no tenía tanta importancia lo que estábamos haciendo, era un trabajo. Ni siquiera sabíamos si íbamos a poder independizarnos de Pilar.
“ESCOBAR ESTA DORMIDO”
Usted que los vio pasar a todos, ¿con qué intendente se queda?
El mejor fue Alberto Ferrari Martín, sin dudas. Se preocupó seriamente de Escobar, sin intereses personales. Oscar Larghi era un tipo íntegro, pero no tuvo capacidad para hacer cosas y no dejó rastros.
¿Cómo ve a este Escobar con medio siglo encima?
En los años ‘50, ‘60 y hasta ’70, cuando había un problema siempre salía una persona que se metía al frente del carro y las otras lo seguían. Ahora esto no pasa. Hoy Escobar adolece de un montón de cosas: tiene la arenera, que es un cáncer, carece de un plan regulador y todo se construye al tún tún. En una manzana encajan tres torres sin tener idea de los problemas que van a traer porque no existe la estructura necesaria. Pero la mayoría de la gente se siente cómoda, porque tiene el boliche, el bar y toda clase de diversiones. Le importa tres pepinos todo lo que pasa. Mientras tanto, los intendentes de turno tapan los baches y afanan la plata sin hacer nada sustancioso. No quiero ser agorero, pero este camino no conduce a nada, no hay siquiera una lucecita al final del túnel. Hace falta una persona equilibrada que surja de la nada y convoque. Hoy Escobar está dormido.
La versión completa de esta entrevista se encuentra publicada en la edición de noviembre de DIA 32 (disponible en todos los puestos de diarios y revistas del partido de Escobar)
Fuente: DÍA 32
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